Hoy conseguí desengancharme de la droga más jodida, la que más te mata por dentro. ¡Sí, joder, conseguí olvidarme de ella! Sentí como un subidón de... no sé de que, pero de algo bueno... felicidad, creo que lo llaman. A sido así, de repente, en un abrir y cerrar de ojos dejé de ser aquella flor marchita, aquel drogadicto que lo daba todo por un beso. ¡NO TE NECESITO! Y si no te necesito a ti, no necesito a nadie. Hoy he vuelto a ser fuerte, hoy he abierto los ojos, hoy dejo de ser aquel ser frío para volver a ser el mismo.
Una pena que todo lo que acabo de decir sea mentira.

No hay comentarios:
Publicar un comentario